En boca cerrada no entran moscas, ni salen declaraciones, el canciller, Roberto Velasco evitó confirmar si el gobierno de México ya recibió de Estados Unidos las pruebas solicitadas para extraditar a diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa vinculados con el crimen organizado.
A su llegada al Senado, con el rostro serio, a Velasco se le insistió si habrían llegado las pruebas que tanto han exigido la presidenta Claudia Sheinbaum y la Fiscalía General de la República (FGR) sobre las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico, tráfico de armas y nexos con “Los Chapitos” contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa; Enrique Inzunza, senador de Morena y ex secretario de Gobierno de la entidad, así como otros ocho funcionarios y exfuncionarios.
Entrevistado antes de participar en la apertura solemne de la Reunión de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) en el Senado de la República, el funcionario federal eludió responder directamente sobre el avance de la solicitud hecha a las autoridades estadounidenses.
“— Oiga, canciller, una pregunta: ¿ya le llegaron las pruebas de Estados Unidos sobre el caso Sinaloa?, se le preguntó.
— Voy ahorita al evento”, respondió brevemente.
Ante la insistencia de los reporteros sobre si la Cancillería ya contaba con información enviada por el gobierno estadounidense, Velasco guardó silencio y continuó su camino hacia el Salón de Plenos.
